¡Somos importantes!
Los que ayer éramos terrucos, apestados, manipuladores de los pobres, promotores de la violencia, opositores al desarrollo, salvajes, incivilizados y que nunca habíamos trabajado en nuestra perra vida, hoy somos ciudadanos con quienes se puede dialogar. Los que ayer éramos considerados poco menos que delincuentes, hoy somos personas que tienen una visión distinta del desarrollo. […]
















